'Se va a poner feo, no sabemos qué hacer'

Las calles están desiertas en Culiacán, tampoco hay circulación de camiones urbanos.

Reforma
jueves, 17 octubre 2019 | 23:24

Ciudad de México.- Tras el hallazgo de Ovidio Guzmán López en una vivienda, hijo del capo Joaquín "El Chapo" Guzmán, balaceras y bloqueos se desataron en las calles de la ciudad de Culiacán, Sinaloa.

 Gerardo N., habitante de Culiacán, narró que al momento de los primeros balazos él se encontraba en el centro de la ciudad.

  "Al momento que empezamos a escuchar los balazos, el local donde estaba bajó la cortina y alcanzamos a ver la camioneta blanca que cruzó el puente de la Obregón, se metió una cuadra, dio la vuelta y se giró", relató.

  "La camioneta doble rodada que trae un calibre 50 arriba, la vi como a seis cuadras, entonces los policías (municipales) nos dijeron 'agáchense, porque si vienen para acá vamos a disparar', pero la camioneta se dio la vuelta y se regresó hacia donde estaba la balacera".

  El principal punto de la agresión en ese momento ocurría en la zona conocida como Tres Ríos, donde se encuentra la Fiscalía General del Estado y donde presuntamente estaba resguardado el hijo del líder del Cártel del Sinaloa.

  Las calles aledañas, señaló, fueron bloqueadas para evitar que las autoridades sacaran a Guzmán de la ciudad.

  "Los camioneros, que son gente de Los Chapos, empezaron a atravesar los camiones en las avenidas para hacer un cerco hacia la zona donde está la Fiscalía, está en un cerco todo Culiacán para que no saquen a los hijos del Chapo detenidos", dijo.

  "Mucha gente de ellos, incluso choferes de camiones -como le llaman aquí, 'punteros'- estaban bloqueando calles para evitar que saquen a los detenidos".

  A pesar de la presencia de hombres armados en las calles, Gerardo afirmó que las personas en lugar de resguardarse comenzaron a grabar videos de los hechos.

  "La gente mal porque en vez de resguardarse, cuando los policías nos estaban pidiendo resguardarnos, la gente se estaba asomando para ver las cosas, o sea, oían los balazos y la gente se asomaba a ver o querer grabar con el celular", comentó.

  Mencionó que uno de los policías confesó que no sabían cómo reaccionar.

  "El policía volteó y me dijo 'esto se va a poner muy feo, jefe, porque no sabemos qué hacer', o sea, dándote a entender de que si agarraron a uno de los hijos del Chapo a qué bando se pegaban ellos", narró.

  "Todo mundo sabe que los hijos del Chapo viven aquí, y por dónde viven, nos dijo 'los militares agarraron a alguien muy pesado y no sabemos qué hacer'".

  Gerardo salió del local, se subió a su coche y manejó hasta su casa, ubicada lejos de la zona de la balacera.

  "Mucha gente iba a comentando entre los coches, me tocó un motociclista que se paró a un lado que me dijo 'vámonos jefe porque hacia allá está muy duro' y otras gentes que venían de carro a carro 'Vámonos' porque se empezaron a oír por varios lados", dijo.

  "Ya se empezaba a oír no sólo el problema en la zona de Tres Ríos, sino ya en la salida norte, en la salida sur".

  Los negocios bajaron las cortinas, suspendieron labores y pidieron a los trabajadores resguardarse en sus casas.

  "Están diciendo que a las 7 va a haber toque de queda, que nadie salga de nuestras casas y que se va a poner feo", expresó.